Xbox confirmó otra etapa de su reestructuración interna y la acompañó con 268 eliminaciones de puesto. El mensaje, firmado por el chief content officer Matt Booty y publicado en Xbox Wire el 22 de septiembre, especifica que los recortes afectan a Halo Studios, otros estudios first-party y las capas de gestión y funciones centrales de Xbox Game Studios. La empresa sitúa esta medida dentro del “reset” anunciado durante el año y afirma que, al contar las desinversiones de estudios desde julio, está aproximadamente a tres cuartas partes del proceso previamente comunicado.
La parte más concreta del anuncio es la reorganización de estudios. Activision ampliará su responsabilidad para incluir World’s Edge y Rare; además, desarrollará el siguiente juego de Halo mediante un equipo nuevo y separado del trabajo y los planes en curso de Call of Duty. Una plantilla reducida de Halo Studios seguirá atendiendo a la comunidad y a los juegos que ya están en el mercado. Bethesda incorporará a Obsidian, que continuará sus proyectos actuales, incluido Grounded, así como el nuevo proyecto de Fallout realizado con Bethesda Game Studios.
También habrá cambios fuera de esas franquicias. King sumará Microsoft Casual Games a su ámbito, mientras que Playground y Turn 10 se convertirán formalmente en un solo estudio dedicado a Forza y Fable. Xbox presenta estas decisiones como una forma de operar con menos unidades de negocio, alinear grupos que trabajan de cerca y enfocar mejor su experiencia editorial. Es una explicación de la empresa sobre la estructura; no demuestra por sí misma cómo cambiarán los calendarios, presupuestos o resultados de cada juego.
El comunicado incluye actualizaciones sobre los estudios que salían de Xbox. Compulsion y Double Fine regresaron a su dirección con sus propiedades intelectuales, catálogo y financiación de transición. Undead Labs, según Xbox, ya completó un cambio similar y State of Decay 3 se publicará día uno en Game Pass con un nuevo editor. Para Ninja Theory, dos acuerdos separados no se concretaron y la compañía iniciará una consulta con empleados sobre un posible cierre mientras explora otras vías. La consulta sobre Arkane sigue en curso.
The Verge describió el contexto como una etapa que abre preguntas sobre Game Pass y la plataforma, e interpretó algunos movimientos dentro de una discusión más amplia sobre la estructura de la división. Esa lectura es periodística y no debe confundirse con un anuncio corporativo. El texto oficial no dice que Xbox vaya a separarse de Microsoft, convertirse en subsidiaria independiente ni modificar la propiedad de Activision. Tampoco anuncia cancelaciones de los proyectos first-party ya revelados públicamente.
Por ello, la señal de esta ficha es OFICIAL: las medidas de puestos, los cambios de responsabilidad y el estado de los estudios proceden del comunicado de Xbox. Las consecuencias futuras para los jugadores siguen siendo inciertas. Lo comprobable hoy son los cambios organizativos enumerados por la compañía; cualquier efecto sobre Game Pass, fechas de lanzamiento o la estrategia de hardware necesitará anuncios posteriores o reportes con fuentes identificables.
