La Comisión Europea presenta el KIDS Act: restricciones a bonos de conexión y control parental en juegos en línea
El 17 de septiembre, la Comisión Europea publicó el borrador de la propuesta KIDS Act (Keeping Internet Digital Spaces Accountable and Trustworthy), una regulación que impondría restricciones significativas a juegos en línea vendidos en territorio de la UE. Entre las medidas más relevantes para desarrolladores está la prohibición, para menores de 18 años, de bonos de conexión diaria o pérdida de beneficios por no jugar en un periodo determinado, además de la obligación de implementar controles parentales y mecanismos de verificación o estimación de edad, y de restringir el contacto entre menores y otros usuarios. La norma también regula "compañeros de IA" y chatbots conversacionales. El texto aún debe ser aprobado por el Parlamento Europeo y los estados miembros, un proceso que normalmente toma uno o dos años, aunque la Comisión parece buscar una aprobación acelerada.
Por Redacción Azutora
El 17 de septiembre de 2026, la Comisión Europea publicó el borrador de una nueva propuesta regulatoria conocida como KIDS Act, siglas de Keeping Internet Digital Spaces Accountable and Trustworthy. Aunque las disposiciones más comentadas del texto apuntan a redes sociales y plataformas de video —con una prohibición de acceso para menores de 13 años y restricciones para menores de 15—, otras partes del borrador afectan directamente a juegos en línea, compañeros de inteligencia artificial, chatbots conversacionales, tiendas de aplicaciones y sistemas operativos.
Según el análisis publicado por Dr. Andreas Lober, socio del despacho ADVANT Beiten especializado en propiedad intelectual y videojuegos, si la propuesta se aprueba tal como está redactada, se aplicaría a todos los juegos en línea vendidos en territorio de la UE, con una definición lo suficientemente amplia como para cubrir desde Roblox hasta el modo multijugador de un juego físico en disco. Solo quedarían claramente fuera del alcance los juegos vendidos en disco sin ningún modo en línea relevante.
Entre las disposiciones más concretas está la prohibición, para menores de 18 años, de bonos de conexión diaria o la pérdida de beneficios por no jugar durante un periodo determinado, mecánicas habituales en juegos como servicio. Lober advierte que la regla podría extenderse más allá de los sistemas de recompensa evidentes: en un mundo persistente, el simple hecho de que el mundo del juego siga avanzando sin el jugador podría interpretarse como una penalización equivalente, incluso sin un sistema de bonos explícito.
La propuesta también exige que los proveedores de juegos en línea implementen controles parentales y soluciones de verificación o estimación de edad, aunque con exigencias menos estrictas que las impuestas a redes sociales: mientras estas últimas deberán usar una solución de verificación de edad dedicada de la UE, los juegos podrán recurrir a métodos de estimación de edad y otras alternativas proporcionadas, siempre que sean precisas, respetuosas de la privacidad y no discriminatorias. La autodeclaración por sí sola nunca será suficiente. Asimismo, se exige restringir el contacto entre menores y otros usuarios, y ofrecer herramientas de control de contenido e interacción accesibles y comprensibles para menores.
“Login bonuses or loss of benefits when not playing for a certain time will often be prohibited for minors.”
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La pista que encontró
Un borrador ya redactado, no un esbozo, sugiere que Bruselas quiere acelerar este proceso.
El 17 de septiembre de 2026, la Comisión Europea publicó el borrador de una nueva propuesta regulatoria conocida como KIDS Act, siglas de Keeping Internet Digital Spaces Accountable and Trustworthy. Aunque las disposiciones más comentadas del texto apuntan a redes sociales y plataformas de video —con una prohibición de acceso para menores de 13 años y restricciones para menores de 15—, otras partes del borrador afectan directamente a juegos en línea, compañeros de inteligencia artificial, chatbots conversacionales, tiendas de aplicaciones y sistemas operativos.
Según el análisis publicado por Dr. Andreas Lober, socio del despacho ADVANT Beiten especializado en propiedad intelectual y videojuegos, si la propuesta se aprueba tal como está redactada, se aplicaría a todos los juegos en línea vendidos en territorio de la UE, con una definición lo suficientemente amplia como para cubrir desde Roblox hasta el modo multijugador de un juego físico en disco. Solo quedarían claramente fuera del alcance los juegos vendidos en disco sin ningún modo en línea relevante.
Entre las disposiciones más concretas está la prohibición, para menores de 18 años, de bonos de conexión diaria o la pérdida de beneficios por no jugar durante un periodo determinado, mecánicas habituales en juegos como servicio. Lober advierte que la regla podría extenderse más allá de los sistemas de recompensa evidentes: en un mundo persistente, el simple hecho de que el mundo del juego siga avanzando sin el jugador podría interpretarse como una penalización equivalente, incluso sin un sistema de bonos explícito.
La propuesta también exige que los proveedores de juegos en línea implementen controles parentales y soluciones de verificación o estimación de edad, aunque con exigencias menos estrictas que las impuestas a redes sociales: mientras estas últimas deberán usar una solución de verificación de edad dedicada de la UE, los juegos podrán recurrir a métodos de estimación de edad y otras alternativas proporcionadas, siempre que sean precisas, respetuosas de la privacidad y no discriminatorias. La autodeclaración por sí sola nunca será suficiente. Asimismo, se exige restringir el contacto entre menores y otros usuarios, y ofrecer herramientas de control de contenido e interacción accesibles y comprensibles para menores.
El borrador también roza el tema de las lootboxes: el recital 40 menciona que los menores deben tener transparencia sobre el valor monetario real de las transacciones con monedas virtuales y protección frente a "sistemas de recompensa variable", aunque de forma contradictoria esta obligación aparece solo en los considerandos y no en el texto operativo para juegos, a diferencia de redes sociales y compañeros de IA.
Las sanciones por incumplimiento podrían alcanzar hasta el 6% de la facturación anual mundial de la empresa infractora, y cada estado miembro deberá designar un regulador para supervisar el cumplimiento en juegos. El texto todavía debe ser aprobado por el Parlamento Europeo y los estados miembros, un proceso que normalmente toma entre uno y dos años, aunque numerosos observadores han notado que la Comisión presentó un texto ya completamente desarrollado, en lugar de un esbozo inicial, lo que sugiere intención de acelerar su adopción.