SpaceX prepara los primeros satélites Starlink V3 sobre Starship mientras el proyecto Leo de Amazon sigue estancado
SpaceX se prepara para un vuelo de gran relevancia en el que intentará desplegar por primera vez satélites de nueva generación Starlink V3, un total de 26 unidades transportadas sobre el cohete Starship, que en esta misión también intentará colocar carga en órbita terrestre por primera vez. El intento llega mientras Amazon, el rival directo de Starlink en internet satelital, atraviesa serias dificultades para expandir su constelación Leo. Han pasado 12 semanas desde el último despliegue exitoso de Amazon, que colocó 29 satélites vía un cohete Atlas V de United Launch Alliance, dejando el total de satélites Leo lanzados en apenas 396, muy por debajo de los más de 11,000 de Starlink en operación. Los socios de lanzamiento de Amazon enfrentan problemas técnicos: el cohete Vulcan está detenido por la Fuerza Espacial desde febrero, el New Glenn de Blue Origin está parado desde que su plataforma de lanzamiento fue destruida en mayo, y el Ariane 6 europeo enfrenta retrasos que se extenderán el resto de 2026.
Por Redacción Azutora
SpaceX se alista para un vuelo especialmente relevante dentro de su programa de internet satelital: si la misión resulta exitosa, la compañía desplegará por primera vez satélites de la nueva generación Starlink V3, que incorporan mejoras significativas respecto a la constelación actual. Los 26 satélites viajarán a bordo de Starship, el cohete de mayor capacidad de SpaceX, que en este mismo vuelo también intentará colocar carga en órbita terrestre por primera vez en su historia operativa.
La misión llega en un contexto particularmente favorable para SpaceX en términos comparativos, ya que su principal competidor directo en el sector de internet satelital, el proyecto Leo de Amazon, atraviesa una etapa de estancamiento notorio. Han transcurrido 12 semanas desde el último despliegue exitoso de Leo, ocurrido el 2 de julio, cuando 29 satélites fueron colocados en órbita mediante un cohete Atlas V operado por United Launch Alliance (ULA). Ese despliegue llevó el total acumulado de satélites Leo lanzados a solamente 396 unidades, una cifra considerablemente menor a los más de 11,000 satélites que Starlink mantiene actualmente en operación, e incluso menor a los 552 satélites que la propia Starlink ha lanzado únicamente desde esa misma fecha de referencia, el 2 de julio.
La directora de sistemas de lanzamiento de Amazon Leo, Melissa Wuerl, había declarado después de aquel último despliegue que la compañía contaba con "un camino claro para incrementar la cadencia de lanzamientos y despliegues", una proyección que, según los datos disponibles hasta ahora, no se ha materializado en las semanas siguientes.
Los problemas que enfrenta Amazon están vinculados principalmente a las dificultades técnicas de sus distintos socios de lanzamiento. El cohete Vulcan, sucesor del Atlas V que Amazon ha utilizado hasta ahora y que se retirará próximamente, permanece detenido por la Fuerza Espacial de Estados Unidos desde febrero de 2026, luego de una anomalía en su propulsor que todavía está bajo investigación. Blue Origin, la compañía espacial propiedad del fundador de Amazon, Jeff Bezos, también tiene contrato para lanzar satélites Leo con su cohete New Glenn, pero ese vehículo permanece paralizado desde que su única plataforma de lanzamiento fue destruida en mayo.
“Contamos con un camino claro para incrementar la cadencia de lanzamiento y despliegue.”
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La pista que encontró
Mientras un competidor multiplica satélites en semanas, el otro sigue esperando que sus propios cohetes despeguen del suelo.
SpaceX se alista para un vuelo especialmente relevante dentro de su programa de internet satelital: si la misión resulta exitosa, la compañía desplegará por primera vez satélites de la nueva generación Starlink V3, que incorporan mejoras significativas respecto a la constelación actual. Los 26 satélites viajarán a bordo de Starship, el cohete de mayor capacidad de SpaceX, que en este mismo vuelo también intentará colocar carga en órbita terrestre por primera vez en su historia operativa.
La misión llega en un contexto particularmente favorable para SpaceX en términos comparativos, ya que su principal competidor directo en el sector de internet satelital, el proyecto Leo de Amazon, atraviesa una etapa de estancamiento notorio. Han transcurrido 12 semanas desde el último despliegue exitoso de Leo, ocurrido el 2 de julio, cuando 29 satélites fueron colocados en órbita mediante un cohete Atlas V operado por United Launch Alliance (ULA). Ese despliegue llevó el total acumulado de satélites Leo lanzados a solamente 396 unidades, una cifra considerablemente menor a los más de 11,000 satélites que Starlink mantiene actualmente en operación, e incluso menor a los 552 satélites que la propia Starlink ha lanzado únicamente desde esa misma fecha de referencia, el 2 de julio.
La directora de sistemas de lanzamiento de Amazon Leo, Melissa Wuerl, había declarado después de aquel último despliegue que la compañía contaba con "un camino claro para incrementar la cadencia de lanzamientos y despliegues", una proyección que, según los datos disponibles hasta ahora, no se ha materializado en las semanas siguientes.
Los problemas que enfrenta Amazon están vinculados principalmente a las dificultades técnicas de sus distintos socios de lanzamiento. El cohete Vulcan, sucesor del Atlas V que Amazon ha utilizado hasta ahora y que se retirará próximamente, permanece detenido por la Fuerza Espacial de Estados Unidos desde febrero de 2026, luego de una anomalía en su propulsor que todavía está bajo investigación. Blue Origin, la compañía espacial propiedad del fundador de Amazon, Jeff Bezos, también tiene contrato para lanzar satélites Leo con su cohete New Glenn, pero ese vehículo permanece paralizado desde que su única plataforma de lanzamiento fue destruida en mayo.
A esos contratiempos se suma otro frente: a inicios de este mes, Amazon anunció que había ordenado seis lanzamientos adicionales del cohete pesado Ariane 64 de Arianespace, elevando el total de lanzamientos contratados con esa compañía de 18 a 24. Sin embargo, ese programa también enfrenta retrasos, luego de que un componente no especificado del Ariane 6 presentara problemas que se espera interrumpan los lanzamientos "durante el resto de 2026". De hecho, 36 satélites Leo que estaban previstos para viajar en un Ariane 64 durante octubre ya fueron eliminados del calendario del puerto espacial europeo.
El servicio Leo se encuentra todavía en una etapa temprana y ya recibió una extensión de su plazo ante la FCC para lanzar la mitad de sus 3,232 satélites planeados, condicionada a que la compañía acelere el ritmo de despliegue. Amazon había señalado que los casi 400 satélites que tiene operativos bastan para activar una versión limitada de su servicio, pero el plazo de "mediados de 2026" para su disponibilidad comercial ya pasó sin actualización. A este ritmo, el proyecto tardaría años en competir en serio con Starlink a escala global.