Un día después de que dos desarrolladores independientes reportaran que Muse, el agente de inteligencia artificial de Meta, exponía parcialmente su sistema de archivos, la compañía confirmó un cambio de comportamiento: Muse ahora entrega voluntariamente una copia completa de su directorio raíz mediante un navegador de archivos con acceso total, algo que apenas un día antes se negaba a hacer, ofreciendo entonces sólo un listado de texto del directorio.
David Singleton, de Meta Superintelligence Labs, explicó la decisión en una publicación en X: "Esta fue una decisión muy deliberada: tu máquina virtual segura de Muse realmente es tu propia computadora en la nube. Puedes instalar software en ella, escribir y compilar código, usar el navegador para navegar la web: es tu propia máquina Linux que puedes operar como quieras con tu Muse."
Un vocero de Meta, Daniel Roberts, ofreció una declaración a The Verge sobre el cambio de comportamiento observado entre un día y otro: "Seguimos haciendo actualizaciones al producto, así que los usuarios podrían ver cambios en cuánta información está disponible sobre su máquina virtual."
El reportero de The Verge que cubrió el caso probó personalmente la función de nuevo y confirmó el cambio: un día antes no había podido obtener una copia completa del directorio raíz, ni siquiera con los datos sensibles eliminados; en esta ocasión, Muse sí generó y entregó un archivo comprimido con el directorio completo, con esos datos sensibles removidos.
Nat Friedman, también de Meta, había reiterado el día anterior que este comportamiento de exportación era "intencionado" desde el principio. Sin embargo, The Verge preguntó directamente a Meta por qué, si el comportamiento siempre fue intencionado, la compañía lo calificó inicialmente como un problema de seguridad tras el reporte original de los desarrolladores; Meta no había respondido a esa pregunta específica al momento de la publicación.
El hallazgo original, reportado un día antes por los desarrolladores Peter James y Jonny L. Saunders, había generado dudas sobre el nivel de exposición de los entornos privados que Meta ofrece a cada persona usuaria de Muse. Saunders había calificado la réplica del hallazgo como "extremadamente fácil", señalando "casi ninguna resistencia a inyección de instrucciones". Ese mismo hallazgo se sumó, en la misma semana, a una vulnerabilidad separada de Muse identificada por el investigador de seguridad Patrick Wardle, que Meta corrigió mediante un parche de emergencia.
La secuencia completa de los hechos —un comportamiento restrictivo un día, uno permisivo al siguiente, presentado además como "siempre intencionado"— deja sin resolver la pregunta central que originó la cobertura: si el acceso total al sistema de archivos era la función prevista desde el diseño original de Muse, no queda claro por qué la versión que los desarrolladores probaron un día antes se negaba explícitamente a entregar esa misma información completa. Meta no ha ofrecido, hasta el momento, una explicación técnica de esa discrepancia entre ambos comportamientos observados.
