Documentos desclasificados dentro de una demanda federal en curso contra Meta revelaron que un equipo interno de la compañía encargó gorras de béisbol con la leyenda abreviada "a/c priv", en referencia al privilegio abogado-cliente, como recuerdo conmemorativo de un proyecto interno.
El hallazgo forma parte del litigio conocido como In re: Social Media Adolescent Addiction/Personal Injury Products Liability Litigation, que tramita ante una corte federal en el Distrito Norte de California bajo el expediente 4:22-md-03047, y en el que un grupo de distritos escolares y otros demandantes acusan a Meta de haber contribuido a una crisis de salud mental entre adolescentes, incluyendo casos de trastornos alimenticios, depresión y riesgo de suicidio vinculados al uso de sus plataformas.
Según los documentos presentados, el equipo detrás de las gorras era conocido internamente como "Project Nido", el nombre en clave del proyecto que en 2024 llevó al lanzamiento de las cuentas para adolescentes de Instagram, una función pensada para dar a madres y padres mayor control sobre el uso que sus hijos menores de edad hacen de la plataforma.
Los abogados de la parte demandante presentaron el encargo de las gorras como evidencia de lo que calificaron en sus escritos como una "cultura de abuso del privilegio legal" dentro de Meta. Según su argumento, la compañía habría usado de forma sistemática la designación de privilegio abogado-cliente para blindar de la divulgación pública documentos e investigaciones internas sobre el daño potencial de sus productos hacia menores de edad, incluso en comunicaciones donde no participaba ningún abogado real de la empresa.
Esa acusación se apoya, en parte, en una decisión previa de la jueza federal a cargo del caso dentro del mismo litigio, en la que calificó como "enteramente inapropiada" una redacción distinta de documentos, al no encontrar evidencia de que las personas involucradas en esa comunicación específica fueran abogados de la compañía. A raíz de los señalamientos de la parte demandante sobre un patrón más amplio de este tipo de designaciones, la jueza ordenó a Meta someter a una nueva revisión cerca de 300 documentos adicionales dentro del litigio.
Es importante distinguir entre lo que constituye un hecho documentado —la existencia de las gorras y su leyenda— y lo que sigue siendo, por ahora, una caracterización de una de las partes en un litigio activo: que esas gorras reflejan una práctica deliberada y sistemática de ocultamiento, y no simplemente un comentario interno de humor corporativo sobre un aspecto rutinario del trabajo legal de la empresa. Ese punto no ha sido resuelto por la corte como un hecho establecido, sino que forma parte de los argumentos que ambas partes siguen disputando.
Meta no ha emitido, hasta el momento, una respuesta pública específica sobre el hallazgo de las gorras ni sobre la caracterización que hicieron de él los abogados de la parte demandante. El litigio permanece activo, con la revisión adicional de documentos ordenada por la corte todavía en curso.
